jueves, 5 de enero de 2012

La Habidad

Molts d'anys!!! o muchas felicidades , como comúnmente se dice. Espero que todos paséis unas felices  habidades y hayáis montado el belén, con el niño Jesús... Ay, el niño Jesús, de Donde? por que aquí en el pueblo tenemos a otro, "no aquell que es fa famós pels pircins" (traducción: No aquel de la cruz tan famoso) No entonces no! os hablo de uno bien de aquí, de un pueblo y para el pueblo, "collons de la nostra terra" (traducción: no muy lejano de aquí) Se trata de... (redoble de tambor)
Jesús de Puigpunyent!
Os podría contar la historia desde sus inicios, tuvo una historia larga y sobrada de aventuras. pero me centraré en su celebración, que es lo que mas se celebra en estas redundantes celebraciones.
Cada año, coincidiendo con las fechas navideñas, en los pueblos de la comarca se suele celebrar la "habidad", fecha de gran cariño en la que se da gracias a Jesús de Puigpunyent por ayudar a "la comarca".
Era una fría mañana de invierno cuando el sol asomó en poniente. Los astrolocos advirtieron que de noche el sol se escondería, así que la gente decidió celebrarlo comiéndose todas las sobrassadas, tesoro que guarda todo pueblo con gran recelo.
Durante 3 días las gentes estuvieron comiendo sobrassada con todo: Sobrassada con pan, con miel, frita, con arroz, con sobrassada... y en todo momento, desde el desayuno hasta la segunda cena de madrugada. "els seus budells ja pareixien sobrassada" (traducción: sus estómagos asimilaban bastante bien la comida). Al final del tercer día, las reservas del preciado alimento se acabaron y fijáronse que no quedaba nada mas que comer, pues de tanta mezcla con sobrassada ya no les quedaba "ni sa brutor de ses ungles" (traducción: ni la mas pequeña comida).
Al ver esta situación, apareció en el puebl·lo Jesús, un chico de puigpunyent, que traía una gran saca roja. Llegando a la plaza del pueblo, pidió a las "madones" del lugar que le prepararan una olla grande, muy grande, con agua para calentar.
Las mujeres lo tomaron por loco, hasta que se descubrió que el saco estaba lleno de habas de campo, y al decir Jesús que tenía que ir a por mas, las mujeres lo creyeron y se pusieron manos a la obra. Con 20 sacos mas de habas, la gente del pueblo tuvo para comer hasta la llegada de la primavera, momento en el cual se acordaron de que en el pueblo de al lado tenían un supermercado.
Desde entonces, y cada año, se celebra la salvación del pueblo por gracia de Jesús de Puigpunyent.

SALUT!

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