miércoles, 21 de marzo de 2018

Volviendo... (pero que no se enteren)


Wep pardals, com anam? (Trad: Muy propicios días apreciada gente mía, como os encontráis hoy?)

Ya sé que hace mucho que no escribo, cosechas han pasado, tormentas también, i coques s’han menjat (trad: y coladas se han tendido). Por raro que parezca, he pensado en vosotras, habas mías, pero me ha sido imposible encontrar un momento para escribiros, ya que… me hallaba en peligro de muerte!
Os contaré lo sucedido, pero mejor que os imaginéis una música de fondo de estas para contar historias y una transición de diapositivas a lo Flashback. Todo comenzó un día…

[Flashback]

La mañana comenzó ajetreada, ya que no me encontraba amb els budells en ordre (trad: con las ideas asentadas), por lo cual decidí irme a la cafetería del pueblo a hacerme un café descafeinado, de esos que vienen en sobre… Al pedirlo, el camarero se quedó patidifuso, ay que la última vez que pidieron eso fue… Creo que nadie lo pidió nunca, sino que al abrir la primera caja probaron el primer sorbo del primero y el resto lo utilizaron para regar las plantas.

A lo que estaba. En eso que me traen el café en el sobre y, en cuanto lo veo, veo que veo ver (yo veo mucho), la promoción de aquel entonces, la del sueldazo Nescafé del café de 2000€ for life, que amb això me donava per menjar sobrassades tranquil (trad: que mitigaría mis deudas). Entonces me acordé del italiano aquel que decía “E quando arribo a casa, Nescafé cappuccino. Cremoso, sedoso…

Y por un casual del destino, al abrir el sobre y ver en su interior, el horror se mostró ante mí. Años de humedades de bar y olvido hacen mella en cualquier café, por muy bien cerrado que esté. De mirar-ho qualsevol se llevaría els ulls i sel’s ficaría al cul, que es millor vista (trad: De mirarlo durante más tiempo se apreciarían los estragos del tiempo). Pero como todo en esta vida, y tal como dice en Damià de ca’n Moyà, de lo millor de noltros surten els xampinyons (trad: siempre hay un tesoro entre la basura). Al vaciar el contenido del sobre en un cenicero, contenido el cual no se diferenciaba mucho con la ceniza que pacientemente esperaba, veo un destello de luz dorado dentro del sobre, el cual me habría de guardar las garrobas. No idoi si, me forraré els baixos d’or! (trad: ¡Albricias! la solución a mis problemas). El famoso fondo dorado del sobre de café!


En entradas futuras os contaré, habas mías, lo que pasó a continuación, ja que costa avall tota merda corre (trad: no todo es lo que parece)

Hasta la próxima…

SALUT!

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