Wep pardals, com anam? (Trad: Muy propicios días apreciada gente
mía, como os encontráis hoy?)
Ya sé que hace
mucho que no escribo, cosechas han pasado, tormentas también, i coques s’han menjat (trad: y coladas
se han tendido). Por raro que parezca, he pensado en vosotras, habas mías, pero
me ha sido imposible encontrar un momento para escribiros, ya que… me hallaba
en peligro de muerte!
Os contaré lo
sucedido, pero mejor que os imaginéis una música de fondo de estas para contar
historias y una transición de diapositivas a lo Flashback. Todo comenzó un día…
[Flashback]
La mañana
comenzó ajetreada, ya que no me encontraba amb
els budells en ordre (trad: con las ideas asentadas), por lo cual decidí
irme a la cafetería del pueblo a hacerme un café descafeinado, de esos que
vienen en sobre… Al pedirlo, el camarero se quedó patidifuso, ay que la última
vez que pidieron eso fue… Creo que nadie lo pidió nunca, sino que al abrir la
primera caja probaron el primer sorbo del primero y el resto lo utilizaron para
regar las plantas.
A lo que
estaba. En eso que me traen el café en el sobre y, en cuanto lo veo, veo que
veo ver (yo veo mucho), la promoción de aquel entonces, la del sueldazo Nescafé
del café de 2000€ for life, que amb això
me donava per menjar sobrassades tranquil (trad: que mitigaría mis deudas). Entonces me acordé del italiano aquel que decía “E quando arribo a casa, Nescafé cappuccino. Cremoso, sedoso…”
Y por un
casual del destino, al abrir el sobre y ver en su interior, el horror se mostró
ante mí. Años de humedades de bar y olvido hacen mella en cualquier café, por
muy bien cerrado que esté. De mirar-ho
qualsevol se llevaría els ulls i sel’s ficaría al cul, que es millor vista
(trad: De mirarlo durante más tiempo se apreciarían los estragos del tiempo). Pero como todo en esta vida, y tal como dice en Damià de ca’n
Moyà, de lo millor de noltros surten els
xampinyons (trad: siempre hay un tesoro entre la basura). Al vaciar el
contenido del sobre en un cenicero, contenido el cual no se diferenciaba mucho
con la ceniza que pacientemente esperaba, veo un destello de luz dorado dentro
del sobre, el cual me habría de guardar las garrobas. No idoi si, me forraré els baixos d’or! (trad: ¡Albricias! la
solución a mis problemas). El famoso fondo dorado del sobre de café!
En entradas
futuras os contaré, habas mías, lo que pasó a continuación, ja que costa avall tota merda corre
(trad: no todo es lo que parece)
Hasta la próxima…
SALUT!
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