Molt bon dia caps de fava! (Trad:
Muy buenos días tengan ustedes!)
Como
ya iba siendo hora os relataré el primero de los sucesos que acaecieron con los
sicarios cafeínicos que intentaron asesuicidarme.
Como
ya relaté anteriormente, gané el fosilizado premio de la marca cafetera y a los
días de cobrar el primero del que vendría a ser mi nuevo “taponador de forats”
(trad: sustentador gratuito). Me hallaba en el bar, invitando “a tots els
pardals” (trad: a todos los amigos) cuando se presentaron tres personas
vestidas de smoking y sombrero mejicano. En ese momento no le di importancia ya
que “tothom es lliure de menjar-se la fava que vulgui” (trad: sobre vestimentas
hay muchas opciones). Mientras bebía con los amigos, pude ver que entre mis
compadres de vez en cuando pasaban como rayos verdes y rojos, y por la
graduación de la bebida no le di mayor importancia, hasta que vi que poco a
poco se iban centrando en mí. Miraba al techo… a mis compañeros… nadie veía
nada. Al girarme a los recién llegados los veo con una honda en la mano,
guantes y un bote de lo que parecían ser pimientos del padrón, pero más
pequeños.
Después de “mandar-los a prendre
pes cul i que no hi tornessin si no volien que els fustigués amb sa meva fava
del poder” (trad: invitarlos cordialmente a parar sus actividades i a
realizarlas, si querían, en otra parte), reparé en los hechos.
Habiéndose ido ellos como alma
que lleva el diablo, decidí coger un pimiento de los caídos i llevárselo a la
Juani, la curandera, para que arrojase luz sobre mi desconcierto.
Juani, al cogerlo, abrió los ojos
como platos i dijo:
-
Illo Illo Illo! ande vah tu co n’esto shaval? Tu
no zabe que ehto é xungo der carajo? Menoh má que no te s’ha ocurrio probarlo
que ehto t’haze un gujero n’el ehtomago y lo máximo que te doy son 3 días antes
de que te reúnas con tus muertos! Anda, dehalo n’ehte bote y lávate lah manos,
que como te toqueh l’ohjojoj o argo te va a picá hat·ta er Sant Antoni d’aquí 3 año’
Habiéndome
lavado las manos concienzudamente “com si me rentés sa fava abans de sortir de
festa” (trad: como un médico antes de una operación) decidí que tendría que
abrir más los ojos ya que consideraba aquella actuación como un intento de
quitarme de en medio.
En próximas
entradas os relataré otros intentos homicidicos del café. Hasta entonces…


No hay comentarios:
Publicar un comentario